Temen que conviertan a Joana Marlen Bautista y a su esposo en magistrados

(Nota de opinión)

Xalapa, Ver. Trascendió que a la directora de Administración del Consejo de la Judicatura, JOana Marlen Bautista Flores y su esposo, Fernando Valerio Gutiérrez les urge ser nombrados magistrados.

Ella llegó fue nominada al cargo como administradora el año pasado, tras haber laborado en la Secretaría de Finanzas y Planeación. Su esposo es director del Consejo Estatal de Justicia Alternativa de Veracruz (Cejav).

Fernando es hijo de Gregorio Valerio Gómez, de aquellos afortunados que se convirtieron en magistrados sin haber sido siquiera jueces y que, disfrutaron el momento.

Gregorio Valerio llegó al Poder Judicial con su amigo Eugenio Vásquez por dedazo, ninguno tenía carrera judicial, fue de los primeros en llegar al Poder Judicial a causa del amiguismo y de besar suelas.

Ahora, se cree que por el hecho de que Morena domina todo, la administración estatal, así como el Congreso y el Poder Judicial, tanto Joana como Fernando podrían ser ascendidos a magistrados y no dude usted que eso podría ocurrir.

Desde que inició su gestión en 2018, Cuitláhuac García Jiménez, gobernador del estado, cometió una serie de irregularidades, sobre todo en el Poder Judicial que, junto con las influencias de sus sicarios, tanto Eric Cisneros como Juan Javier Gómez Cazarín, sólo han causado graves problemas en el Poder Judicial del Estado de Veracruz (PJEV). Uno de los peores errores fue nombrar a 22 magistrados sin experiencia judicial.

En el caso de Joana Marlen, hubo magistrados, entre ellos Concepción Flores Saviaga, que denunciaron que en 2020 había un pasivo de 800 millones de pesos que debieron utilizarse en construcción y mantenimiento de Ciudades Judiciales. Acusó a los diputados de Morena en el Congreso local y a los funcionarios recién nombrados en el Poder Judicial, entre ellos Joana Marlen.

Además, ha habido otras acciones, fiestas a todo lujo y gastos que no era considerados necesarios. Por ejemplo, trabajadores, abogados y justiciables se han quejado que en los juzgados, ciudades judiciales e inclusive allí mismo en la sede judicial, no hay material suficiente para evitar contagios de COvid-19.

Peor aún, desde que llegó Joana Marlen Bautista, fueron despedidos contadores que llevaban más de 25 años de laborar en el Poder Judicial y ahora no hay a quién pedirle cuentas, según comentó un trabajador.

Sería un grave error, dijo un abogado porteño, que se les abriera la puerta a Joana Marlen y a su esposo para que se conviertan en magistrados: “De ella no lo sé, puede que ambicione todo eso o quizá quiera seguir teniendo el control del dinero del Poder Judicial, a lo mejor ya hizo lo suficiente para vivir cómodamente”, expresó.

Convertirlos en magistrados sería otra patada a los veracruzanos y a los propios trabajadores del Poder Judicial.

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