Piden a la autoridad reconocer la existencia de “cocinas” para disolver restos en Veracruz
El Informe sobre fosas clandestinas y registro nacional de personas desaparecidas o no localizadas, con corte al pasado 6 de enero, señala que de 2006 a 2019, Veracruz ocupó el segundo lugar con 432 fosas, después de Tamaulipas, pero no contempla la existencia de las “cocinas” en donde se disolvían cientos, según integrantes de brigadas nacionales de búsqueda, quienes piden a las autoridades reconocer la existencia de estos sitios.
Una publicación del diario El Universal señala que Entre los años 2009 a 2011, fueron robados los tambos de fierro que eran para la basura de un parque de la localidad de El Aguacate, Veracruz, que fueron hallados en cerros donde eran utilizados como “cocinas” por la delincuencia organizada para disolver restos humanos.
Revela que los tambos fueron usados para la disolución de cuerpos, de acuerdo con las brigadas nacionales de búsqueda de personas desaparecidas, que consiguieron indicios de estos tambos en al menos 12 puntos ubicados en el estado de Veracruz, en su mayoría ubicados cerca de pozos petroleros.
La publicación destaca que estos tambos fueron hallados en zonas de actividad de huachicoleo, cerca de puntos de extracción y refiere que un caso fue detectado en un predio ubicado atrás de un establecimiento, al lado de casas del Infonavit Las Gaviotas, en el municipio de Poza Rica, en donde presuntamente integrantes de la delincuencia organizada asesinaron, cortaron y disolvieron con ácido o quemaron los cuerpos de más de 100 personas.
Señala que un sujeto identificado como “cocinero”, reveló que sólo le pagaban por disolver los cadáveres en ese lugar y que los restos los mezclaba con la tierra.
Destaca que vecinos de la mencionada zona aún recuerdan escuchar los gritos de las torturas que afirman se realizaban.
Revela que las brigadas no han hallado fosas ni restos óseos en dicha zona, más que ropa enterrada a la orilla, junto con plásticos, basura y estampas de la Virgen, a más de 50 centímetros de profundidad.
El diario El Universal publica que en dicha zona actualmente hay huertas, por lo que la tierra fue removida y ahora existen naranjales, después de ocho o diez años, destacando que las “cocinas” con tambos que utilizaba la delincuencia no entran en el conteo de fosas, aun cuando también de trata de personas desaparecidas.
Refiere que el predio conocido como La Gallera, ubicado en Tihuatlán, Veracruz, es un lugar donde, afirman, también cocinaban personas, debido a que las brigadas han realizado cinco búsquedas encontrando en todas las ocasiones pequeños fragmentos de 50 cuerpos.
Señala que en La Antigua, en Tihuatlán, los pobladores de las zonas aledañas fueron testigos durante seis meses de un campo de entrenamiento que estaba en la parte baja de una loma, en donde fue encontrada ropa de distintas tallas, tenis y botas enterradas, así como cinturones.

Fuente y foto: El Universal
