Comerciantes de la calle no saben de qué vivirán; ya casi no venden

Así se encuentran panaderos, boleros y hasta franeleros, quienes esperan obtener el mínimo indispensable que les permita llevar algo de comer a sus familias.

Veracruz, Ver.- Además del sector restaurantero y comercial, otro sector que se está viendo afectado por la pandemia del coronavirus son los trabajadores informales.

Y es que ante la recomendación del sector salud de evitar, en la medida lo posible, salir a la calle, personas que se dedican a oficios como boleros, meseros, franeleros, billeteros de la lotería y demás, también les está pegando el desplome de la actividad comercial, pues reportan una caída drástica en propinas y demanda de sus servicios.

Ejemplo de ello es el señor José Luis Maceda Mora, quien tiene 15 años como bolero en el zócalo de la ciudad de Veracruz y en ese tiempo nunca había pasado una temporada tan difícil como el fin de semana que acaba de terminar, en el que se desplomó la actividad comercial y la afluencia de personas que caminan por la zona centro de la ciudad.

En entrevista relató que este domingo solo ganó 35 pesos por un cliente al que le lustró los zapatos, cuando en promedio genera lo de 12 o 15 clientes de manera diaria en un día normal de trabajo y solo regresará a su casa con las propinas que clientes y amigos que ya conoce le dejen si pasan por donde trabaja, ya que hasta ahora al igual que ayer solo ha llegado solo una persona a pedir sus servicios.

Es una situación difícil que estamos viviendo todos, en un día normal atiendo un promedio de 12 a 15 boleadas, hoy me llevé una boleada nada más, hay gente que conozco y pasa y me da 20, 30 o 100 pesos

Maceda Mora es un adulto mayor, por lo que espera que en estos días le den aviso de la entrega de su ayuda bimestral que recibe a través del gobierno federal, con lo que planea sobrevivir los siguientes días en caso de que se mantenga la situación.

Antonio Vázquez, un “franelero” que ayuda a las personas a estacionarse en calles del centro histórico, además de cuidar y lavar coches, en la última semana indicó que el movimiento de personas ha caído drásticamente, pero el día más difícil ocurrió el domingo pasado, ya que no hubo personas ni siquiera en las misas de la catedral. Espera sacar lo suficiente para llevar algo de comer a su familia, integrada por tres niñas y su esposa.

Aquí trabajo, de aquí mantengo a mi familia, pero en estos días no me he hecho nada, ayer domingo no hubo misa, no llegaron turistas, ahora sí nos está yendo muy mal, normalmente me hago cien o 200 pesos, los domingos 400 pesos que son los que le llevo a mi familia, pero ahora no me he llevado nada, tuve que darle a mis hijas chiles con tortillas y regresar caminando hasta Mata de Pita, porque no tuve ni para el pasaje.

Fuente: Danytza Flores | Diario de Xalapa

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