Inteligencia Artificial y los programas de ajedrez
n embargo, para principios de los años 1900, el Ing. Torres Quevedo -de España- creó una máquina que podía jugar el final de Rey y Torre contra Rey. El programa siempre ganaba (aunque no lo hacía siempre de manera óptima), y éste sí era un robot que jugaba un subconjunto del ajedrez.

CIUDAD DE MÉXICO (proceso.com.mx).– Por ya más de 60 años la ciencia ha trabajado fuertemente en el tema del ajedrez. Desde hace ya más de 150 años, el sueño de crear un robot que pudiesen jugar un juego como el ajedrez, que finalmente se supone que requiere de cierta inteligencia, se ha buscado incansablemente. Primero fue el Turco, un autómata creado por von Kempelen y que mostraba un maniquí con un turbante (de ahí el sobrenombre del Turco), el cual estaba sentado en un escritorio que, presumiblemente, tenía una serie de mecanismos y engranes que permitían al robot jugar una partida de ajedrez. Mediante un mecanismo muy ingenioso, el turbo movía las piezas en un tablero que estaba sobre el escritorio. Sin embargo, el Turco era un fraude: un fuerte jugador se escondía en el escritorio y jugaba las partidas. Se dice que jugadores notables de la época estuvieron jugando en el truco de Kempelen.
Era claro que el Turco era un fraude. Sin embargo, para principios de los años 1900, el Ing. Torres Quevedo -de España- creó una máquina que podía jugar el final de Rey y Torre contra Rey. El programa siempre ganaba (aunque no lo hacía siempre de manera óptima), y éste sí era un robot que jugaba un subconjunto del ajedrez, en este caso un final muy trivial. Esto fue sin duda un parte aguas. Era claro entonces que se podría eventualmente crear una máquina que pudiese jugar al ajedrez.
FUENTE. REVISTA PROCESO
